¿Sabías qué la silla en la que trabajas puede afectar tu productividad?

 
Un empleado de oficina puede laborar entre 8 y 10 horas diarias, esto dependiendo de la empresa para la que trabaje; pero sin importar el número de horas es importante que la compañía, o mejor dicho, el empleador se asegure que la ergonomía en el puesto de trabajo sea la adecuada para la jornada laboral y las funciones que realiza el empleado; esto es un factor determinante para la productividad en el trabajo. Un mal ambiente laboral, hablando en términos de condiciones ergonómicas puede producir estrés, que a su vez puede conllevar a diferentes enfermedades temporales o permanentes en el peor de los casos, por eso, es importante tener en cuenta los diferentes factores ergonómicos como lo son: el escritorio, la silla, accesorios, etc. La ergonomía en estos productos es de suma importancia tanto para la salud como para la productividad del empleado.

Para ayudarte a tener una idea más clara de las consecuencias del mal uso o aplicación de la ergonomía en el trabajo, en este artículo hablaremos de los efectos que puede tener usar sillas no ergonómicas o en mal estado mientras trabajas.

1. Múltiples dolores: Esta es tal vez una de las principales razones por las que un empleado decide cambiar la silla. Los dolores por lo general se dan en la espalda, pero también pueden afectar el cuello, esto se debe al uso de una silla con un mal apoyo lumbar o con mecanismos que no son ajustables a las necesidades del usuario. Estos dolores pueden iniciar como pequeñas molestias a las que no le préstamo mayor importancia, pero sino tomamos las medidas correctivas a tiempo, estos pueden tornarse en lesiones prolongadas o de por vida.

2. Mala postura: En las sillas que no son ergonómicas o están en malas condiciones, el cuerpo debe compensar la falta de apoyo del que carecen estas sillas, para esto debe flexionarse o jorobarse, causando así fuerte dolores y desviación en la columna. Sentarse en una silla en malas condiciones también provoca rigidez y dolor en las articulaciones, espasmos, calambres e incluso dolores de estómago. Todo por el solo hecho de tener una mala postura mientras trabajamos. A esto le podemos sumar el hecho de que también podemos sufrir de depresión, tener baja auto-estima o sentir ansiedad o fatiga.

productividad3. Reducción de productividad: Hacer uso de una silla en condiciones poco ergonómicas durante la jornada laboral puede tener grandes consecuencias en la productividad del empleado. El dolor o la sensación de incomodidad causan que la motivación se reduzca y se distraiga de sus actividades. Debe moverse y caminar para aliviar un poco el dolor, por lo que la cantidad de trabajo que puede hacer en un día decrece. En un espacio de trabajo que cuente con las condiciones ergonómicas adecuadas, los empleados deben poder enfocarse en sus labores sin preocuparse por dolores, incomodidades o el estrés.

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Para terminar, ten presente que trabajar en un ambiente laboral que no tiene en cuenta la ergonomía, no es profesional. Si la labor que desempeñan tus empleados requiere que estén la mayor parte del día sentados frente a un escritorio, debes garantizar que puedan realizar sus actividades sin preocuparse por el estrés o posibles lesiones. El ausentismo en general es causado principalmente por dolores de espalda, lo que da la sensación de que el trabajador es poco saludable, perezoso o incapaz de realizar sus actividades.
Con una buena silla ergonómica el empleado puede sentirse motivado, confiado, cómodo, productivo y profesional.